En la década de 1930 el cantante cubano Joseíto Fernández popularizó la canción “Guajira guantanamera”, también conocida como “Guantanamera”, una de las canciones actualmente más pegajosas y famosas que ha conocido la música en español.
La primera estrofa dice: “Yo soy un hombre sincero / De donde crece la palma / Y antes de morir yo quiero / Echar mis versos del alma.”
A lo largo de las décadas, esta última versión adquirió una popularidad notable, convirtiéndose en una especie de emblema cubano. Cientos de artistas dentro y fuera del país la han grabado en diversos estilos e idiomas, transformándose además en una de las melodías más usadas por los hinchas del fútbol para alentar a sus equipos.










