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En los meses de calor, el refrigerador cobra un protagonismo especial. Se convierte en ese armario que se abre con mayor frecuencia y que más que nunca tiene que estar en pleno rendimiento.

Seguro que en verano lo tendrás más repleto de alimentos que necesites conservar en frío, por esa razón es tan importante que puedas mantener el orden y aprovechar bien los espacios.

Todo ello, no sólo te ayudará a mantener correctamente los alimentos y platos que elabores hasta su consumo, sino que podrás ver con mayor claridad con qué cuentas, si debes reponer alguno, y cómo y cuándo los utilizarás en tu cocina

El modo más adecuado de colocar los alimentos en el frigorífico es el siguiente:

Las bebidas

En verano tendrás la necesidad de guardar más bebidas que en invierno (agua, leche, refrescos, zumos, cerveza, vino…). Todas las bebidas que necesites que estén bien frías sitúalas en la parte más alta del refrigerador. En la puerta puedes poner aquellas otras que tan sólo necesitas que estén frescas.

Las carnes y los pescados

Las carnes y los pescados deben ocupar el lugar donde mejor puedan conservarse. En la mayoría de las neveras  este lugar está justo encima del cajón de las verduras. Es muy importante que los guardes sin vísceras y bien envueltos para evitar su deterioro y los consiguientes malos olores.

Las verduras y las frutas

Las verduras y las frutas son alimentos que deben conservarse en la parte más baja y en cajones para evitar temperaturas demasiado frías. En el caso de que no dispongas de un lugar fresco, oscuro y ventilado en tu despensa para conservar cebollas, ajos y patatas, es preferible que las conserves también en el refrigerador  junto al resto de verduras y frutas.

En este sentido, debes recordar que alimentos como el tomate, la piña, el plátano, el mango o el aguacate es preferible que no pasen por el frigorífico, si lo haces se alterará su sabor y seguro que no los podrás consumir en su punto óptimo de maduración.

Los lácteos, los fiambres y los alimentos elaborados

Los lácteos, los fiambres y los alimentos elaborados, ponlos en la parte central del refrigerador. Será el lugar idóneo para ellos, además, te resultará más fácil ver con claridad los productos que tienes.

Es muy útil que los fiambres estén todos juntos en una fiambrera tapada y los quesos reunidos en otro recipiente bien tapado también. Igualmente, en esta zona de la nevera puedes guardar las preparaciones que hagas para tus menús (ensaladas de verano, cremas frías…)

Los huevos, la mantequilla, las mermeladas y las salsas

Los huevos, la mantequilla, las mermeladas y las salsas, conviene que los dispongas en la puerta, que es la zona de la nevera que recibe menos frío, allí se conservarán perfectamente.

Mantén el orden y limpieza de tu frigorífico

En verano, más que nunca intenta revisar a menudo los alimentos que tienes en la nevera para aprovecharlos cuanto antes. También es muy importante que limpies en el momento aquello que se haya derramado para evitar que con los días se generen malos olores.

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Categoría: Útil y atractivo
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