Ya sea en la ciudad, en la playa o durante una ruta de senderismo en la montaña, cuando se toma el sol la piel queda expuesta a una luz demasiado intensa.
Es muy importante protegerse adecuadamente para evitar quemaduras y prevenir el cáncer de piel. Y es que, la luz actúa como una engería que puede dañar y alterar las células de la piel y, a largo plazo, esto puede provocar daños.
Sin embargo, las lesiones provocadas por el sol pueden evitarse de forma sencilla si la exposición al sol es segura y se siguen algunas recomendaciones básicas.
Consejos prácticos
1- Utiliza cremas con factor de protección adecuado a tu tipo de piel.
2- Evita las exposiciones al sol en las horas centrales del día (12 a 16 horas), incluso en los días nublados.
3- Utiliza gafas de sol que filtren entre el 50 y el 90 por ciento de radiación solar.
4- Usa ropa, preferentemente, de colores oscuros que actúan como filtros solares.
5- Utiliza sombreros anchos.
6- Examina tu superficie corporal de forma periódica, una vez al año. Consulta con tu médico ante la más mínima duda.
7- No te pases todo el día tumbada en la arena, date paseos, báñate y pasa ratos a la sombra.
8- Renueva la protección después de bañarte.


