Mayabeque, Cuba: La empresa agroindustrial azucarera Boris Luis Santa Coloma inició la zafra el pasado mes de enero de 2026. El colectivo obrero demostró su creatividad para la puesta en marcha de los hornos, las centrífugas y los molinos. Este coloso azucarero tiene el compromiso de cumplir con la producción de la canasta básica familiar normada de La Habana y Mayabeque.
Carlos Francisco Escalona Hernández se vinculó con 19 años al Central de Aguacate y desde hace 12 años labora en el Boris Luis Santa Coloma. Sus palabras demuestran confianza y satisfacción con las reparaciones efectuadas para asegurar la molienda.
“Primeramente, nosotros hemos hecho una reparación bastante fuerte y con pocos recursos debido a todo al bloqueo que mantiene Estados Unidos contra Cuba. Pero sí hemos hecho unas reparaciones que nosotros estamos bien seguros y comprometidos con cumplir el plan de azúcar”.
“Son 11.000 toneladas de azúcar que va a hacer el Boris Luis. Pienso que hay un ánimo, un deseo y la idea de todo el mundo es arribar a la tarea que tenemos”.
El ingeniero Frank Mario Perdomo González, jefe del taller de maquinado, expresa la responsabilidad de los más jóvenes con la campaña azucarera.
“Somos bastante jóvenes y estamos asumiendo una tarea de mantenimiento industrial. Todo recae en la parte del taller, la mecánica, las piezas, todo se construye a través del taller. Tenemos soldadores, ayudantes, cortadores y mecánicos y vamos a realizar la tarea con el apoyo de los de más avanzados en edad, que nos apoyan, nos dan consejos”.
Ante la interrogante ¿Cómo se prevé, desde tu punto de vista la zafra de este año? Frank Mario Perdomo González refirió que “mecánicamente es excelente. Se ha hecho una buena reparación, todos se han montado parámetros, se ha trabajado en la modificación, automatización de la fábrica. La parte de la planta eléctrica se automatizó al igual que la parte eléctrica de las turbinas, que era una opción que necesitaba la industria para poder generar corriente”.
Perdomo González añadió: “Hay un grupo especial que hicimos una adaptación en las turbinas, con dos turbo-bombas de aceite, que las de nosotros estaban averiadas y extrajimos de otro central dos turbo-bombas y las mejoramos a través de una mesa de trabajo”.
“Aquí contamos con tres ingenieras industriales, más yo, somos cuatro jóvenes. Ya nos vamos encaminando a una parte profesional de todo, que sea más técnico, más especial, vinculado con la universidad. Todos los parámetros van a ir cumpliéndose”.
Experiencia y juventud unen a Carlos Francisco y a Frank Mario, dos obreros con una meta: Cumplir con las 11.170 toneladas de azúcar crudo pactadas. (rda)




