El aroma del tabaco como identidad y transformación sociocultural

Mayabeque, Cuba: En esta provincia el cultivo del tabaco trasciende la simple actividad agrícola para convertirse en un rito que define el alma de sus comunidades.

Esta milenaria solanácea no solo transforma el paisaje con sus características casas de cura y verdes vegas, sino que moldea el tejido social, los hábitos y la identidad de quienes habitan esta región.

Ubicada en la zona de Valle Rojo, en San José de las Lajas, la finca «La Luisa» pertenece a la Empresa Agropecuaria Nazareno. Su propietario, el productor Alexander Pérez Vasallo, es reconocido por la diversidad de sus cosechas y este año ha asumido un importante desafío.

 En declaraciones a la prensa detalló cómo ha liderado este proceso, resaltando su carácter innovador al tratarse de su primera experiencia en este tipo de cultivo.

En municipios con tradición tabacalera, la familia campesina se articula alrededor del ciclo de la planta; desde la siembra hasta la cosecha, el hogar se convierte en una escuela viva donde los abuelos enseñan a los jóvenes el arte de cuidar la hoja, preservando un lenguaje y una sabiduría ancestrales que son patrimonio inmaterial de la nación.

La transformación sociocultural comienza en el surco, donde el conocimiento se transmite de forma empírica y generacional; así lo asegura Nudiel Sánchez Verdecia, quien se inicia en esta labor.

 Este quehacer ha impulsado una notable dinámica en el rol de la mujer y los jóvenes dentro de la comunidad. En las naves de escogida y despalillo, el protagonismo femenino es histórico, consolidando espacios de socialización donde el intercambio de historias y experiencias fortalece el sentido de pertenencia.

 Oriunda de la zona de Vuelta Abajo y con un profundo respeto por la tradición, Aurelia Núñez Díaz comparte sus conocimientos.

La presencia de la mujer en este sector no solo ha aportado a la economía doméstica, sino que ha redefinido su liderazgo social en el entorno rural. El tabaco en Mayabeque es, en esencia, un símbolo de cubanía.

Cada campaña agrícola refuerza los valores de laboriosidad y resiliencia, demostrando que, más allá de ser un rubro exportable, es un elemento catalizador de cultura, tradiciones y un estilo de vida que se resiste a desaparecer, evolucionando con los tiempos pero manteniendo intacta su esencia campesina. (rda)

Yohalys Romero Rodríguez