Enseñanza artística: un paso a favor

Mayabeque, Cuba: Garantizar la continuidad de los estudios curriculares, y acercar a los estudiantes de las escuelas vocacionales y técnicas a su residencia (¡¿Quién lo duda?!), es una medida inteligente de toda Cuba. Corren tiempos muy difíciles en el mundo.

Así lo veo para nuestra Escuela Provincial de Música Arístides Soto (Tata Güines). Lo que no resulta es dejar al viento los vínculos de esos estudiantes con la Cultura, el movimiento creador, las instituciones, promotores y públicos de su comunidad.

Precisamente de sus localidades nació buena parte de la vocación de esas niñas y niños, se alimentó y creció su proyecto de futuro por el arte.

No pocos municipios tienen agrupaciones o creadores de valía, no solo en música, también en teatro, radio y audiovisuales, literatura y artes visuales. Aunque no sean manifestaciones que se estudian en nuestra academia Tata Güines (desafortunadamente, solo se encuentra la música), ¡¿quién duda del valor formativo para nuestro niños y adolescentes?!

Casas de cultura, bibliotecas, museos y otras instituciones de calidad ofrecen magníficas oportunidades de integrar saberes que debemos aprovechar. Allí se organizan talleres, jornadas, conferencias, exposiciones, tertulias, que exigen planificarse bien, equilibrarse, atender a públicos y gustos específicos para crear verdaderas sinergias, repito, inteligentes. Hay tiempo aún de orientar y consolidar esta estrategia. Nuestros estudiantes lo necesitan, también los creadores, agrupaciones, proyectos, instituciones y públicos.

Es urgente fortalecer nuestros procesos de integración y crecimiento sociocultural en las nuevas generaciones.

Con ese cemento también se fragua la identidad.  (rda)  

Omar F. Mauri