Mayabeque, Cuba: La inocencia hizo gala en las calles de Melena del Sur. Cientos de rostros infantiles dieron vida a los personajes de La Edad de Oro en el 173 aniversario del natalicio de José Martí, el más universal de los cubanos.
El reconocimiento primero a las familias, a quienes cosieron, diseñaron, pintaron y crearon auténticos disfraces con el fin de dibujar una sonrisa en los rostros de los más pequeños de casa.
Educar, formar valores, estrechar lazos desde edades tempranas, sin distinción de raza ni sexo, es la más alta conquista que hoy izamos como bandera.
Con esta demostración los más pequeños hicieron realidad la frase martiana: “Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, los niños son la esperanza del mundo”. (rda)
















