Tras sus sueños

Miguel Alejandro Ramírez del Toro asume una actitud perseverante ante cada desafío. Afloran en él los deseos insaciables de superación y la curiosidad de explorar lo desconocido para ser alguien en la vida.

Lo primero: el estudio

De la mano de su progenitor Miguel Ramírez Gamboa lo conocí, el mismo día que obtuvo su título de graduado de Técnico Medio en Derecho del Instituto Politécnico ?Eduardo Solís Renté? del municipio de San José de las Lajas.

?Yo lo que quería estudiar era psicología, pero cuando me hablaron de la carrera de Derecho y una vez graduado podía ejercer funciones como secretario o abogado y continuar los estudios universitarios, eso me motivó muchísimo?, confesó Ramírez del Toro.

De un aula de 24 estudiantes, Miguel Alejandro fue uno de los 9 alumnos vinculados al Sistema de tribunales de Mayabeque news para el ejercicio de especialización.

Lo que más le apasiona es el sistema de justicia desde la función de secretario del Registro Penal, una ocupación que desafía desde inicios de este año 2026 en el Tribunal Provincial Popular (TPP).

?Además del trabajo, quiero empezar la universidad en el próximo mes de septiembre. Es necesario prepararme profesionalmente en todo lo relacionado con la legalidad?, añadió Migue, como cariñosamente le nombran sus compañeros del TPP.

Tribunal Provincial Popular

En la infraestructura de la avenida 47, esquina 80, de la capital mayabequense, donde radica el TPP, Miguel Alejandro Ramírez del Toro accede a condiciones apropiadas para ejercer su función sin dificultad. Desde su primer acercamiento sintió la cordialidad del colectivo y de su presidente, el Máster en Ciencias Yunier Bacallao Rives.

?Cuando hay interés y ganas de hacer, la tarea sale y muy bien. Él y sus compañeros son hoy la garantía del servicio judicial en la provincia?, declaró Bacallao Rives.

Migue, gracias al programa de inserción del Sistema de tribunales, se siente como en una segunda casa, a gusto con su cargo de secretario, con la evolución profesional y la amabilidad y acogida de los juristas, elementos necesarios para su condición de discapacidad visual.

?Yo no me siento menos importante o capaz que otras personas. La discapacidad ya sea visual, auditiva o de cualquier otra patología, no es un impedimento para cumplir con cada meta propuesta y triunfar en la vida?, enfatizó el jovencito.

La fortaleza de Migue

En las oscuras tierras de la comunidad de Nazareno Viejo convive Miguel Alejandro junto a sus padres: Norbelis del Toro Benítez y Miguel Ramírez Gamboa. Ambos han recorrido un camino de tenacidad, matizado por la fuerza, el optimismo y la constancia para vencer los obstáculos.

?Me han ayudado mucho, al igual que mi tía Deysi del Toro Benítez, de quien recibo consejos útiles, a partir de su experiencia como secretaria judicial del Tribunal Municipal de Centro Habana?, resaltó con orgullo Ramírez del Toro.

La vida de Migue no solo se reduce al estudio y al trabajo en términos de legalidad. Es un joven que sueña y tiene afición por la música rock, disco y salsa, géneros que lo acercan a recibir lecciones y a tocar la guitarra, el piano y la batería, esta última de preferencia.

?Es muy emprendedor. Tiene agallas e idealiza su triunfo. Su mamá es su motor impulsor, lo exhorta a levantarse y a seguir adelante porque la discapacidad no es un límite sino una oportunidad para demostrar que, si se puede?, afirmó su progenitor Miguel Ramírez Gamboa.

Ante los retos Migue se concibe útil y capaz. Nos demuestra que con positividad, dedicación y persistencia hay que luchar tras los sueños. (Diario Mayabeque) (rda)

Ineibys Marrero García