Mayabeque, Cuba: Al cierre de la jornada de actividades realizadas en las escuelas del municipio de Jaruco por el Día Mundial de la Capa de Ozono, los niños de la escuela primaria América Latina de Jaruco sembraron un árbol.
Acompaño esta actividad Yaileny Quintana, especialista principal del CITMA, además de maestros y miembros de la comunidad, bajo el precepto de que la protección del medio ambiente empieza por educar y por actuar desde lo local.
La escuela no está sola en la formación de una conciencia ambiental. Cuando los niños siembran un árbol, aprenden que el cuidado del planeta es una tarea concreta, con manos en la tierra y raíces en la comunidad.
El Día Mundial de la Capa de Ozono recuerda la urgencia de proteger esa capa que filtra la radiación ultravioleta y hace posible la vida. Un árbol no repara por sí solo el agujero de ozono, pero sí contribuye a limpiar el aire, dar sombra, proteger el suelo y ampliar la biodiversidad. Sobre todo, enseña. Y en materia ambiental, enseñar es prevenir.
La jornada en Jaruco deja una lección provechosa: las grandes causas se defienden también con gestos pequeños y cotidianos. Que este árbol crezca como símbolo del compromiso de los niños, los maestros, el CITMA y la comunidad. Porque cuidar la capa de ozono es cuidar la vida, y sembrar conciencia es sembrar futuro. (YSCM)
