Mayabeque, Cuba: A sus 78 años, Oneida Benítez Quintero encuentra entre los estantes de la biblioteca municipal Hugo Rivero Álamo, en San José de las Lajas, mucho más que un lugar de trabajo. Para esta profesora jubilada, actualmente técnica en Bibliotecología, los libros representan una compañía permanente y la posibilidad de compartir conocimientos con quienes acuden a la institución.
?Para mí es el paraíso estar entre los libros?, confiesa. Después de dedicar buena parte de la vida a la enseñanza, decidió continuar su trayectoria laboral en la biblioteca, motivada por una afición a la lectura que conserva desde su juventud.
Su experiencia permite acercarse a una de las funciones esenciales de las bibliotecas: constituir espacios de encuentro, aprendizaje e intercambio cultural, cuyo alcance trasciende la conservación y el préstamo de materiales bibliográficos.
Reconoce que la asistencia de usuarios ha disminuido debido a las dificultades de la vida cotidiana, aunque Oneida sostiene que estos centros mantienen su utilidad para diferentes sectores de la población. ?Vienen personas mayores, niños que necesitan hacer sus tareas, familias buscando un lugar tranquilo para sus hijos y estudiantes universitarios que aprovechan el silencio para estudiar o recibir clases?, explica.
La atención personalizada también forma parte de su trabajo. Algunos lectores llegan con el título o el autor de una obra determinada, mientras otros solicitan recomendaciones de acuerdo con sus intereses. En esos casos, el conocimiento de los fondos bibliográficos y la experiencia de quienes trabajan en la institución facilitan el acercamiento a nuevas lecturas.
Sin embargo, la labor cultural de la biblioteca no se limita a quienes atraviesan sus puertas. Sus trabajadores desarrollan actividades en diferentes instituciones de la comunidad mediante espacios fijos de promoción literaria.
?La biblioteca sale a la calle?, resume Oneida, quien participa el primer viernes de cada mes en un espacio llamado Reconóceme, en la sede municipal de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC),donde presenta libros, comparte fragmentos de distintas obras y promueve el intercambio con los participantes.
De igual forma, otros trabajadores realizan actividades en la casa de abuelos, el hogar materno, la casa de niños sin cuidado parental y círculos infantiles. Estas iniciativas permiten acercar la literatura a personas que, por diversas circunstancias, no pueden acudir regularmente a la biblioteca.
A ello se suman los encuentros con escritores y las propuestas culturales organizadas en la propia institución, aunque su frecuencia se ha visto afectada por las condiciones actuales.
En el contexto de la Jornada de la Cultura Cubana, estas acciones adquieren especial significado por su contribución a la difusión del patrimonio literario nacional y al reconocimiento de sus autores. Oneida explica que, como parte de la celebración, organiza una exposición bibliográfica dedicada a escritores cubanos, con una selección de títulos que los visitantes pueden consultar y descubrir.
De esta manera, la biblioteca participa en la preservación y promoción de la identidad cultural, poniendo al alcance de la comunidad obras que reflejan diferentes momentos, expresiones y experiencias de la sociedad cubana.
Oneida, por su parte, no piensa alejarse de los estantes. Aunque tiene turnos de trabajo establecidos, reconoce que suele acudir incluso cuando no le corresponde. Así espera continuar, según sus propias palabras, ?mientras me funcionen las neuronas y las rodillas?.
Frente a los cambios en los hábitos de lectura y las dificultades que enfrenta el sector, esta bibliotecaria mantiene su confianza en la permanencia de estos espacios. La importancia de una biblioteca no depende únicamente de la cantidad de lectores que recibe, también de los vínculos que establece con su entorno y las oportunidades de acceso al conocimiento. Mientras existan personas dispuestas a compartir una lectura y otras interesadas en descubrirla, las bibliotecas conservarán su función dentro de la vida cultural de las comunidades. (Diario Mayabeque) (RDA)
