Fidel Castro Ruz

Señor Presidente;
Señores dirigentes y señores miembros del Club de Leones de La Habana:

Les decía el Presidente que yo le había propuesto, más que un discurso, conversar con ustedes y contestar todas las preguntas que estimasen pertinentes hacerme. Y voy a explicar por qué.Yo puedo venir aquí a hacer un discurso. Me han invitado muy gentilmente y muy amablemente; no me han dicho de lo que tengo que hablar. Puedo hablar de lo que a mí me parezca, pero puede ser precisamente todo lo contrario de lo que les interese a ustedes. Quieren conocer mi opinión. ¿Pero mi opinión sobre qué? Yo les puedo hablar aquí de muchas cosas, hasta de la era atómica y del futuro del mundo (RISAS); posiblemente haya muchas cosas.

Compañeros obreros de la Shell:

Es necesario que expliquemos al pueblo el objeto de nuestra presencia aquí.

Los hechos que la motivan tienen su origen en acontecimientos que ocurrieron durante el proceso insurreccional contra la dictadura que oprimía a nuestro pueblo. Fue por los meses finales de la guerra, en instantes en que aún la lucha era dura y difícil, ocasión en que llegaron a Cuba rumores de que la dictadura de Batista estaba gestionando la adquisición de grandes cantidades de armas a Inglaterra, entre ellas los aviones tipo Sea Fury, que se consideraban de gran volumen de fuego y de alguna eficacia para las tareas de ametrallamiento y bombardeo.

Compatriotas de Guantánamo:

Este acto de Guantánamo, por su extraordinaria magnitud, me recuerda el mitin del millón en la capital de la república.

He llegado aquí como cuando subíamos los picos más altos de la Sierra Maestra. He llegado un poco cansado por la larga jornada, por la intensa tarea que hemos tenido que realizar desde el Primero de Enero. Los que mandan a callar están haciendo más bulla que los que están hablando. Si los que mandan a callar se callan y los que están haciendo bulla se callan, entonces todos me pueden oír a mí y yo los puedo oír a ustedes, porque yo también tengo mucho interés en oírlos a ustedes (APLAUSOS), que han hecho tanto sacrificio; porque todo el sacrificio que han hecho millares y millares de campesinos para venir desde muchos kilómetros de distancia bajo un sol abrasador y las horas que llevan aquí parados en este parque bajo el sol ardiente del mediodía no pueden ser por gusto, ni los esfuerzos que hemos hecho nosotros para llegar aquí pueden ser por gusto.

Una señora, que no quiso dar su nombre, ha entregado un cheque por 500 bolívares (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Esto es, sencillamente, para empezar. Estos fondos se les entregarán a los dirigentes de la Unión Patriótica Dominicana. Es para que se vea que no es cuestión de los gobiernos, no es intervención de los gobiernos, es intervención de los pueblos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). No voy a poderme extender hoy mucho con ustedes (EXCLAMACIONES). Es que el itinerario —me han hecho trabajar en Venezuela— está saturado de actos que no puedo dejar de atender. Lo mismo que me preocupaba mucho cuando estaba en El Parlamento el llegar aquí, aunque algo retrasado pero llegar, tengo el compromiso de asistir a una invitación de la Junta de Gobierno de Venezuela (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), y realmente hace rato que están esperando (EXCLAMACIONES), por lo tanto... Ustedes sí, ustedes pueden decir, pero yo no (EXCLAMACIONES).

Hermanos de Venezuela:

Si pudiera con alguna frase expresar la emoción que he experimentado en el día de hoy, lo diría todo afirmando que he sentido una emoción mayor al entrar en Caracas que la que experimenté al entrar en La Habana (APLAUSOS).

De algún modo era, en cierto sentido, natural que el pueblo cubano quisiese dar al Ejército Rebelde las pruebas de cariño que nos dio. Por el pueblo de Cuba habíamos estado luchando durante siete años; de nosotros esperaba el pueblo de Cuba la liberación, de nosotros esperaba el pueblo de Cuba su libertad y, al fin, cuando tras largos años de sacrificio por parte del pueblo y por parte nuestra, que no fuimos más que sus conductores en esa lucha, cuando vimos coronada con la victoria aquella lucha, era lógico que los cubanos abriesen sus brazos para recibirnos.

Honorable señor Presidente de la República;
Señores del Cuerpo Diplomático;
Periodistas de todo el continente;
Compatriotas:

(EXCLAMACIONES DE: "Que bajen los cartelones"). El pueblo pide que bajen los cartelones para poder ver. (EL PUBLICO BAJA LOS CARTELONES). Muchas gracias.Y yo le voy a pedir algo al pueblo y es que me ayuden, que hay un millón de personas aquí y no se oyen los altoparlantes, que es necesario un silencio absoluto, y es muy difícil hablar cuando a uno no se le está escuchando perfectamente bien.