Mayabeque, Cuba: Cuando nos dice adiós el 2025, la Delegación Provincial de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), en Mayabeque, miró en retrospectiva los últimos once meses para poner en una balanza los resultados positivos, las tareas pendientes y la necesidad de usar como brújulas permanentes en la gestión de los gobiernos, en todas las instancias, la ciencia, la tecnología y la innovación.
Acompañados por la viceministra del ramo y diputada a la Asamblea Nacional, Máster en Gestión Ambiental, Idalia López Pedroso, quienes estaban allí, abrieron la agenda del día rindiendo homenaje a Iván Efraín Martínez Bordón, recientemente fallecido, quien, como miembro del Citma, acumuló una invaluable trayectoria en la promoción y gestión de importantes programas y proyectos medioambientales en el territorio.
Como de costumbre en este tipo de encuentro, que terminó rompiendo las formalidades, la delegada del Citma Provincial, MsC. Terina García Davis, compartió con los directivos de los centros del Polo Científico Docente Productivo y Tecnológico de la provincia, los representantes del Citma en los municipios, la ANEC, el Sindicato de los Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte, el Servicio Estatal Forestal, la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental y las autoridades del Gobierno, el Partido, entre otros, un informe que describe las acciones desplegadas para capacitar, asesorar y acompañar los procesos productivos y la conservación ambiental en todo el tejido científico y empresarial de Mayabeque.
Significó además, la creación del nuevo programa territorial de calidad de vida y formación de recursos humanos con el enfoque de una sola salud en Mayabeque, liderado por la Facultad de Ciencias Médicas.
Aunque se redujo la cantidad de investigadores y doctores en ciencias, apuntó, continuaron desarrollándose, incluso en medio de limitaciones económicas, los estudios que tributan, sobre todo, a la producción de alimentos en un contexto de cambio climático.
Se refirió a la estabilidad del trabajo del Consejo Provincial de las Ciencias Sociales y Humanísticas, los pasos que se dan para registrar 13 marcas en la Oficina Cubana de Propiedad Industrial y el impacto del proyecto Mi Costa, Crédito y otros que protegen y transforman zonas vulnerables como Surgidero de Batabanó y Playa Caimito.
Suman ya once empresas aspirantes a la categoría de innovadoras, entre ellas, las roneras de Santa Cruz y San José de las Lajas, subrayó, en tanto enumeró los diferentes premios que algunos colectivos y trabajadores alcanzaron y otros de relevancia por los que están optando.
En el debate, se pusieron sobre la mesa cuestiones que atentan contra la conservación de los bosques, el manejo de los Residuales Sólidos Urbanos y otros desechos derivados de la actividad industrial, sanitaria, etc.
La Dra. C. Nivian Montes de Oca Martínez, directora general del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), agradeció el acompañamiento del Citma y recalcó que la ciencia debe regir la actividad en todos los ámbitos de la sociedad.
La viceministra del Citma, a su vez, insistió en la importancia de crear el Archivo Histórico de Mayabeque para resguardar el patrimonio documental, al tiempo que reconoció la necesidad de crear la sede de la Delegación Provincial del Citma en la propia ciudad cabecera.
María Elena Rodríguez, Jefa de objetivos y tareas del Gobierno Provincial señaló que la capacitación de los cuadros, directivos y trabajadores de todos los sectores, incluyendo el privado, sigue siendo un desafío para el Citma, sobre todo ahora, cuando la Asamblea Nacional del Poder Popular acaba de aprobar la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Al cierre del intercambio hubo consenso en estrechar alianzas, construir encadenamientos productivos sobre la base del conocimiento, abogar por la economía circular y enamorar a los jóvenes de la labor científica.
La entrega de reconocimientos a colectivos y trabajadores que a lo largo de este año han contribuido con el cumplimiento de los objetivos del Citma en la provincia, selló este balance anual que dejó como lección la urgencia de aplicar, con absoluta seriedad, las herramientas que proporciona la ciencia donde quiera que vivan y trabajen los mayabequenses. (rda)
