Mayabeque, Cuba: Movidos por la fe y con el propósito común de contribuir al bienestar comunitario, organizaciones fraternales y religiosas se dieron cita esta mañana en el Museo Municipal de Melena del Sur.
La jornada comenzó con la inauguración de una muestra transitoria en saludo al 114 aniversario de la Logia Decidida Unión, seguida de una foto grupal interactiva que reflejó la identidad y diversidad de los participantes. Posteriormente, se desarrolló un intercambio en la Sala Sociocultural, coordinado con técnicas de educación popular, cuyo objetivo fue reflexionar sobre el impacto de estas organizaciones en la vida comunitaria.
Los miembros de la Logia compartieron sus experiencias de trabajo grupal, destacando la contribución histórica de la masonería al desarrollo social y cultural del municipio, así como sus vínculos con instituciones locales y su apuesta por la convivencia armónica.
La masonería, como tradición filosófica y fraternal, ha promovido a lo largo de los siglos valores como la libertad de pensamiento, la solidaridad, la búsqueda del conocimiento y el mejoramiento humano. En Cuba, las logias han tenido un papel relevante en la formación cívica y en la defensa de ideales de justicia y progreso.
Por su parte, los pastores Rolando y Loida , representantes de la Iglesia Bautista, compartieron sus experiencias en el trabajo comunitario que realizan cotidianamente. Sus acciones abarcan desde escuelas bíblicas, ministerios deportivos y programas juveniles, hasta la colaboración con la formación de estudiantes de la Escuela Provincial de Arte “Federico Arístides Soto Alejo Tata Güines”. Además, resaltaron su aporte solidario mediante la entrega de medicamentos a pacientes, comidas humanitarias para personas en situación de vulnerabilidad y la provisión de agua filtrada. Como Jesucristo, recordaron, “no vinieron al mundo a ser servidos, sino a servir”.
Los presentes, miembros de la Unión de Historiadores, valoraron positivamente el encuentro y defendieron la máxima martiana de la fe en el mejoramiento humano. Para concluir, se intercambiaron tarjetas con mensajes de fe y esperanza, reafirmando el compromiso de estas organizaciones con la construcción de una comunidad más justa, solidaria y espiritual. (rda)
