Opinión

Hablar de zafra azucarera en Madruga trasciende el hecho noticioso económico y es un acontecimiento social, porque sencillamente forma parte de la identidad local, pero en particular, hablar de esta contienda, realza el orgullo por ser parte de un pueblo, que lleva más de 200 años produciendo azúcar.

Y es que la naturaleza se empeñó desde el mismo pitazo de arrancada, en convertirse en un obstáculo para la zafra, la lluvia fue durante los primeros meses una verdadera pesadilla, impidió estabilidad en los cortes de caña y en la industria poco pudo hacerse, los indicadores fabriles se deterioraron.

A los mayabequenses nos queda mucho por hacer en lo que a la cultura se refiere.

Para que la provincia siga fortaleciendo su historia e identidad los actores deben perfeccionar el diseño y la calidad de las propuestas, sistematizar la atención a las comunidades distantes y ampliar la promoción de las carteleras culturales.

Cumplimentar el propósito del sistema de casa de cultura, de llegar hasta cada uno de los hogares, demanda de la preparación de la fuerza técnica que presta servicios en estas instituciones, tan necesarias en la comunidad.

El principal mérito de los jóvenes que el 26 de julio de 1953 asaltaron la mayor fortaleza de la dictadura bastitana en el oriente del país fue retomar la continuidad de la Revolución y poner al pueblo en el centro de la efervescencia política de la nación.

Sesenta y dos años después, el hecho recobra su vigencia y es motivo de conmemoración para toda Cuba y los movimientos progresistas del mundo, porque el Moncada sigue emanando rebeldía.

Los jóvenes de entonces, inspirados en Martí, atizaron las ideas del Apóstol en el año de su centenario y reverenciaron también a los patriotas que habían caído a lo largo de las luchas libertarias en la manigua durante las guerras anticoloniales.

Todos recuerdan cuando uno de los miembros del barrio la trajo para su casa con apenas unos días de nacida, era un peluche al que todos deseaban acariciar. Tristemente hoy, con apenas cinco años, Susy es una perrita abandonada por sus dueños, una de los tantos canes vagabundos de Güines.

A pesar de haber perdido su hogar, recibe cobijo ocasional, acompaña al custodio de la escuela, saluda y agita la cola cuando regresamos luego de la jornada laboral, convive con los vecinos del callejón de Duarte, los cuales se ocupan de su alimentación y cuidado.

Las noches en el callejón de Duarte ubicado en Güines, a 52 kilómetros al sureste de La Habana, se vuelven ruidosas cuando, en el horario de la novela y hasta altas horas de la madrugada, personas inconscientes de mi cuadra ponen la música a todo volumen.

Al mismo tiempo, los conductores de bicitaxis, mientras esperan sus pasajeros, compiten con mis vecinos, para ver quién impone su gusto musical a los que involuntariamente los escuchan.

Como bomba de tiempo pudiéramos clasificar la práctica de madurar los productos agrícolas mediante compuestos químicos. A menudo, vemos en puntos de ventas apetitosas frutabombas, variedades de plátanos, exquisitas guayabas, pero como bien dice el refrán, la cáscara guarda el palo y el veneno también.

Tras la preocupación de los altos precios, el cliente debe sumar otra, si detrás de las jugosas frutas y gustosos vegetales, se ocultan restos de maduradores como el Thefón, tan perjudicial para la salud humana.