Nancy: "del Partido y con orgullo"

Mayabeque, Cuba: En Madruga la conocen y la admiran por sus muchas virtudes, pero si le preguntas sobre una las cosas que más le enorgullecen, dice sin dudar, que pertenecer a las filas del Partido Comunista de Cuba (PCC).

“Lo siento de corazón y mantendré mis principios, como militante, por amor a mi país.” Así lo confiesa Nancy Caridad Álvarez Milián, una madruguera de 60 años de edad que ve en la organización una conducta ante la vida y no una etiqueta.

Cuenta que nació en una familia humilde y que debe a su padre el haber conocido el significado real del Partido y su importancia en la historia política de Cuba en todos los tiempos. El ejemplo de su papá la llevó por ese camino desde que ella contaba apenas 14 años de edad, y su historia en la organización va más allá que portar un carné, cotizar o cumplir con reuniones y tareas.

El verdadero militante, subraya, “debe ser sencillo, honesto, tender la mano y ayudar al que lo necesite. Nunca el extremismo, con eso no se logra nada”, alerta.

Desde hace 30 años, Nancy se desempeña como Contadora en la sede del Partido Municipal de Madruga, actividad a la que se ha entregado totalmente.

Encasillarla es muy difícil porque es capaz de acompañar, contribuir y participar en diferentes  actividades incluso, fuera de su escenario laboral. Ama profundamente a los animales, “sobre todo los que viven en las calles y no tienen quien los ayude”, dice.  Esa pasión la llevó a formar parte del Grupo de Protección Animal de Madruga y a actuar en correspondencia con lo que dispone la ley y también su corazón.

Tiene dos hijos, unos jimaguas hechos y derechos, comprometidos  como ella, con la justicia, la paz, la patria y el Partido.

Cuando mira en retrospectiva el camino andado en ese movimiento, acepta que hubiese hecho muchas cosas de manera distinta y de seguro, muchísimo mejor.

No tiene una súper agenda y tal vez sus tareas se parezcan a la de muchas otras mujeres que trabajan en la calle sin desatender el hogar.

Sin embargo, a Nancy la distinguen su fortaleza y determinación para seguir adelante sin dejarse aplastar por el miedo o el pesimismo. Admite que son extremadamente difíciles los tiempos que corren. No obstante, Con esa misma convicción afirma: “los cubanos resistiremos.”

Nancy no tiene mucho tiempo libre, pero sus momentos de ocio los dedica a la lectura y al cuidado de sus perros, a los que considera parte de su familia. Cuando está en edad de jubilación, parece que la misión de esta mujer tiene el mismo propósito y su camino sigue la misma dirección: ayudar a su país y a todos los que le rodean. No hay manera mejor de representar y servir al Partido, repite. Así que si decides preguntarle por aquello que la distingue, puedes es esperar esta respuesta: “Pertenecer al Partido de corazón.” (Radio Camoa)

Marlene Caboverde Caballero