Estrenan en Canadá documental protagonizado por mujeres cubanas

Mayabeque, Cuba: El documental Cubao es de ellas, protagonizado por cuatro cubanas emprendedoras y empoderadas tuvo su premier en la Universidad de Guelph en Canadá.

Desde Mayabeque Felicia Mesa y Anoida Guillama González, junto a María Valido y Damaris Puentes Echevarría, estas últimas de Pinar del Rio, constituyen paradigmas en América Latina.

Ellas aportan al desarrollo de la agricultura en el país con importantes contribuciones a los programas agrícolas, al agroturismo y a través de la puesta en práctica de la ciencia y la innovación en sus plantíos lograron cambiar sus vidas.

El camino a transitar no fue fácil para cumplir sueños que imaginaron inalcanzables y hoy sus tierras prósperas dan frutos para la familia y la comunidad.

Así lo reflejaron en el audiovisual Cubao es de ellas, un material de 46 minutos en el que narraron cómo la agricultura sostenible transformó sus vidas, sus fincas y sus familias, dijo a Radio Mayabeque el director Carlos Andrés Cardona Cadavid. ?La idea surgió a partir de la investigación de Natalia Ruiz Cuartas, sobre estas mujeres y su participación en el Proyecto de Innovación Agropecuaria Local, conocido por sus siglas como PIAL?.

Detalló el realizador, que después de varias entrevistas identificaron historias potentes conmovedoras, inspiradoras no comunes en otras regiones en Latinoamérica por las iniciativas, el empoderamiento y la capacidad de innovación. Ellas relataron sus métodos de producción y cómo el enfoque de género les brindó herramientas para su labor en el campo.

El estreno en la Universidad de Guelph contó con la presencia de personalidades como el presidente de la Universidad, el cónsul de Cuba en Toronto, el delegado de la agricultura de la provincia de Ontario y también fueron campesinas que pertenecen a la Asociación de Productores Agrícolas ecológicos de Ontario, conocida como EFAO, comentó Cardona Cadavid.

?Al concluir las personas aplaudieron a las protagonistas y sostuvieron un intercambio enriquecedor, algunas lloraron al ver la tenacidad y capacidad de resiliencia de las cubanas, muchas se sintieron identificas con ellas a pesar de vivir en un contexto distinto y tienen otros desafíos que les dificultan ejercer su labor como productoras. En los días siguientes visitaron varias fincas para conocer experiencias de las campesinas canadienses, y las alternativas para producir alimentos en aquella nación. En Toronto también mostraron el audiovisual a grupos feministas interesados en la historia de mujeres empoderadas en Cuba?.

Perseverancia y aspiraciones

?No nos sentimos extrañas en ningún momento?. Fueron estas las palabras de la campesina Felicia Mesa, de regreso a la Patria. En la finca La Pastora, en Mayabeque, mantiene vivo el afán de labrar la tierra, es una persona perseverante. La cosecha de más de 10 variedades de arroz, ajo, frijoles, viandas y hortalizas hacen que sus parcelas durante todo el año estén en constante producción.

Junto a uno de sus hijos y a su esposo hacen relucir esos sembradíos en los que predomina el verde, color que representa la esperanza y el deseo de vivir feliz. Y así lo resaltó durante el material para el que fue seleccionada como parte del trabajo de tesis de Natalia Ruiz Cuartas, estudiante de doctorado en la Universidad de Guelph.

Y mucho agradece al Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, INCA, al proyecto de Innovación Agropecuaria Local y a otros centros de investigación a partir de la realización de talleres y eventos, en los que los días de campo y otras prácticas constituyen espacios para promover el conocimiento científico sobre cómo labrar la tierra.

Cada obstáculo me hizo más fuerte

Anoida Guillama González, del municipio de Jaruco en Mayabeque, es otra de las protagonistas del documental Cubao es de ellas. Hasta la finca Santa Cecilia donde se vale todo lo que promueve el desarrollo agrario llegó el equipo realizador del audiovisual en el que cuenta detalles de su vida y el trayecto de cómo superó cada obstáculo para ser más fuerte y convertirse en una productora de alta valía.

Una vez en Canadá esta campesina intercambió con académicos y productores, supo sobre la cría de ovejas en época de nevada, cómo elaboran pacas para guardar el alimento animal, así como del trabajo de un semillero en invernadero.

Allí dejó marcada su experiencia acerca de cómo desde 2017, año en el que se insertó en el PIAL comenzó a convertirse en una mujer empoderada a partir de su participación en capacitaciones, talleres, en un diplomado sobre desarrollo local y el apoyo de las investigadoras del INCA para adquirir nuevos conocimientos.

?Esto me permitió desarrollar mis capacidades y llevar adelante la producción de ganado menor, principalmente de cabras, participar en las ferias agropecuarias y ofrecer la leche a niños intolerantes a la lactosa y para ancianos con padecimientos de gastritis crónica? explicó.

Reina, emprendedora y empoderada

?Me siento reina en mis tierras, emprendedora y empoderada?, refiere María Valido, de la finca Echarrabascal, perteneciente a la Cooperativa Ignacio Agramonte, en San Andrés del municipio La Palma, en Pinar del Rio, nunca pensó ser protagonista en un documental. Ella hizo realidad sus sueños.

?Durante la presentación de este material en Canadá las vivencias fueron múltiples, allí dialogamos con profesionales de la universidad, con productores y convivimos en la nieve además de ver cómo producen alimentos durante el invierno. Nos sentimos en familia por la acogida que nos dieron en ese país. Me sentí reina junto a las demás productoras que tuvimos la oportunidad de mostrar el trabajo que hacemos en Cuba?.

?A Natalia, Carlos y Erin Nelson, investigadora principal, agradezco porque en cada lugar que visitamos estuvimos llenas de energía positiva a pesar de vivir en espacios geográficos diferentes. En mi vida tuve muy pocas oportunidades, no imaginé ser la mujer que hoy logra ser empoderada y emprendedora. Hoy mi familia y yo vivimos de los conocimientos que aprendimos del PIAL, actualmente tenemos agroturismo en la finca y eso se lo agradecemos a Humberto Ríos que trajo a nuestro municipio este proyecto y a la Universidad Montaña de San Andrés para mejorar la calidad de vida de nosotros?.

?Esta finca la adquirimos en usufructo, estaba devastada, los suelos eran de barro y erosionados, gracias a cursos en los participé en la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, en el INCA y en otros centros, además de la ayuda de mi hijo que es ingeniero agrónomo y de mi esposo pudimos sacar la finca del estancamiento. Producimos alimentos que ofrecemos a los turistas, son comestibles sanos, que mucho disfrutan, les gusta convivir con el campesino, ver cómo trabajamos, lo que consumen es de nuestra tierra, lo tocan con sus manos y eso para ellos es muy importante?.

?Tenemos casas de cultivos con hortalizas, entre estas acelga, col, rábano, remolacha, zanahoria, cultivamos viandas como la yuca, boniato, malangas, papas, en el momento y época del año apropiado para su producción, tenemos alrededor de diez variedades de frijoles, arroz y maíz que utilizamos para pienso animal, con él alimentamos a los cerdos, a las gallinas, y también cosechamos ajo y cebolla.?

?Hoy me siento realizada y escuchada, tengo pleno conocimiento del trabajo agrícola, mi esposo y mi hijo y mi familia me valoran. Ya no soy esa persona que se sentía humillada porque antes no estudié, tenía bajo nivel cultural aunque desde niña tuve ansias de superarme. Mi vida dio un giro total, soy otra mujer y he cumplido sueños que nunca pensé gracias a todos los que nos ayudaron, agradezco al PIAL, y a otros proyectos que me han sacado adelante?.

Antes estuvo en Colombia donde intercambió con mujeres de esa nación, así como de Guatemala, Honduras y México, donde adquirió experiencias que aplica en sus tierra.

No me arrepiento de ser campesina

Damaris Puentes Echevarra no se arrepiente de ser campesina, ella transita por el camino del empoderamiento en la finca El Palmar de la Cooperativa José María Pérez Capote, de Pinar del Rio.

En estos predios tienen cultivos varios, hortalizas y vegetales, además de una mini industria y un punto de venta disponible con estos alimentos para que lleguen a la población de su comunidad, son de alta demanda por el sabor, la calidad y las ofertas a precios módicos.

?El proyecto PIAL para mí fue lo mejor, me reconocí como mujer, dejé de ver el trabajo en la finca como una obligación, hice un movimiento e incorporé a 19 mujeres y varios hombres, logré tener mi propio sello agroecológico desde el año 2011 y ratificado en el 2022, he logrado hacer ferias en la Universidad Hermanos Saiz, de Pinar del Rio, en empresas, hago donaciones de alimentos para escuelas, hogares de ancianos y maternos, y además realizo talleres con participación femenina sobre prácticas agroecológicas?.

?Mostrar esta experiencia a través del documental Cubao es de ellas en Canadá fue muy bonito, cada intercambio aportó conocimientos, tuvimos buena acogida, no puedo dejar de mencionar la calidad humana del equipo realizador y a ellos agradezco porque tienen una luz propia, me alegra que me hayan escogido y que mi historia sigue en pie abogando por mayores producciones para que una comunidad rural ubicada a tres kilómetros de mi finca reciba los beneficios del campo. No me arrepiento de ser campesina. A raíz del proyecto PIAL escribí el libro Colores en el cielo, una compilación de 20 anécdotas reales de mujeres?.

Un desafío para Natalia Ruiz

Para la productora e investigadora de este material Natalia Ruiz Cuartas, fue un desafío. Cubao significa tierra fértil que abunda y proviene de la lengua indígena taina y también se cree que se atribuye el nombre de Cuba, contó emocionada a Radio Mayabeque.

?Este documental forma parte de mi tesis doctoral sobre equidad de género en las ciencias agrícolas en Cuba, lo que constituye una oportunidad para conectar a mujeres productoras de Cuba con las de otros países. Es una herramienta o puente a través del cual viajamos hasta Colombia para encontrarnos con campesinas de siete países y en Canadá visitamos fincas lideradas por otras con el propósito de visibilizar sus historias y la transformación de su medio laboral, al convertir las fincas en agroecológicas y ver la dinámica familiar, a sus hijos, hijas y esposos integrados al laboreo en sus tierras, lo cual es una problemática del mundo porque muchos jóvenes salen del campo para la ciudad?.

?También fue bonito resaltar el liderazgo que ellas tienen en sus comunidades sobre soberanía alimentaria, conservación de semillas, trabajo con plantas medicinales, alimentos en conserva, el cultivo del arroz y la promoción de las ciencias en los predios agrícolas, además de mostrar el liderazgo de Cuba en la región de las Américas en cuanto al uso de la agroecología, los sistemas agro sostenibles y los avances en temas de género?.

?Como investigadora y estudiante de doctorado para mí es muy importante porque obtuve datos que no son muy comunes en la academia y sé que la investigación no sólo quedará en mi tesis, lo logrado fue un desafío logístico y presupuestal. Afortunadamente contamos para el trabajo de campo con el apoyo del Centro para Investigaciones en Desarrollo en Canadá, con la Universidad de Guelph, la Universidad Agraria de la Habana Fructuoso Rodríguez Pérez, en Mayabeque, la Hermanos Saiz, de Pinar del Río, el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas y de todas las mujeres que nos abrieron las puertas para la realización de este documental. Queremos estar pronto en Cuba, y presentarlo para que las familias de las protagonistas Felicia Anoida, María Valido y Damaris lo puedan ver. En Canadá hubo una conexión muy fuerte con ellas por la unión con América Latina?, concluyó la investigadora Natalia Ruiz Cuartas. (rda)

Indira La O Herrera

Periodista en Radio Mayabeque

 

By Indira La O Herrera

Periodista en Radio Mayabeque