Opinión
En Cuba el nacimiento de un niño siempre es y será motivo de felicidad para las familias. Desde el momento en que el especialista en ginecologÃa informa a la madre de la concepción del hijo se perciben destellos de alegrÃa, a unos se les salen las lágrimas por la emoción y otros rÃen o se abrazan.
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- Escrito por Arlenis Silva
- CategorÃa: Tengo la palabra
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La Revolución no le pide a los padres que se ocupen de la educación de los hijos, se lo exige; marcó mi vida futura,  desde el momento en que ante el llamado de la Patria, decidàser maestra.
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- Escrito por Olga Lidia Gómez Ramos
- CategorÃa: Tengo la palabra
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En el 47862373, aunque parezca raro, una voz amable saluda y  responde mi pregunta. Es el número telefónico de la terminal, ubicada en San José de las Lajas. El ómnibus va a salir en tiempo. Respiro. A la hora señalada aparece la Diana, ni diosa romana, ni cazadora, sólo un pequeño ómnibus color verde manzana que rompió el maleficio del transporte público en Mayabeque y demostró que es posible recuperar la seriedad de un servicio por el cual nadie apostaba.
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- Escrito por Carlos Luis Molina Labrador
- CategorÃa: Tengo la palabra
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Bajo el lema «Todos los derechos para todas las personas» comenzó hoy en Cuba la XII Edición de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia.
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- Escrito por MarÃa Elena Fernández
- CategorÃa: Tengo la palabra
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El ruido está considerado hoy como una de las principales fuentes de contaminación ambiental y un problema de salud a nivel mundial. Se le llama en algunos contextos el agente invisible porque su intangibilidad lleva incluso a que en ocasiones no se logre establecer una relación causal entre las molestias que se sienten en determinado lugar y la exposición a sonidos de altos decibeles.
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- Escrito por Lianet Hernández Soto
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Eran las 10 de la mañana del sábado cuando llego de visita a casa de una amiga, que realizaba los quehaceres de la casa mientras  su hija de 16 años acostada en su cama, disfrutaba de las novelas de moda, que acababa de copiar en su memoria.
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- Escrito por Lianet Hernández Soto
- CategorÃa: Tengo la palabra
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