Mayabeque, Cuba: Garantizar el traslado de pacientes hacia los servicios de hemodiálisis en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Aleida Fernández Chardiet, es una prioridad para ofrecer mejor confort y contribuir a la pérdida o la reducción de las sesiones de diálisis en Mayabeque.
La incorporación de nuevos vehículos en el sistema de salud pública incrementa el parque vehicular para responder a estas prestaciones durante las 24 horas del día y optimizar el transporte de personas que requieren atención.
Yenei Ricardo Martínez, jefa de grupo en la Oficina Comercial de Taxis en el municipio de Güines, precisó a la prensa que, en estos momentos, extienden los servicios a los pacientes hemodializados, y además a los que reciben tratamientos oncológicos y de otras patologías.
“Asignaron 10 autos eléctricos para los de hemodiálisis, aunque en las rutas de kilómetro cero ellos pueden, sin pacientes, prestarle servicio a la población con un valor de 20 pesos por cada kilómetro a recorrer. Hablamos de un servicio que se presta en toda la provincia de Mayabeque, son transportes que se utilizan para traer pacientes, por ejemplo, desde Bejucal y otras zonas, también en San José de las Lajas”.
Agregó Yenei Ricardo, jefa de la Oficina Comercial de Taxis en Güines, que cuentan con un total de 83 pacientes, y de ellos 44 son trasladados desde su hogar hasta el centro médico en autos eléctricos.
“Esto se traduce en mejores condiciones para viajar, los carros son climatizados, representa ahorro de combustible y existen las condiciones para que reciban energía. Algunos de los enfermos residen en San José, Santa Cruz, Madruga, San Nicolás y Quivicán, municipios distantes de Güines, donde está emplazado el hospital provincial”.
De ahí la importancia de esta labor, para beneficiar a los enfermos y sus familias.
“En cuanto a la relación paciente-chofer, hoy se ha engrandecido, logrando vínculos muy estrechos. Muchos vienen sin acompañante, y el chofer asume la responsabilidad de ese paciente. Es un trabajo que se realiza durante las 24 horas del día, está comprendido en tres turnos, en la sala de hemodiálisis, alrededor de las cinco y media de la tarde termina el último turno, y comienza a las cuatro de la mañana”, comentó Francisco Pintado Hernández, chofer con vasta experiencia en este trabajo.
En tiempos en los que el país enfrenta los desafíos de una sociedad marcada por el bloqueo impuesto por los Estados Unidos, el sector de la salud pública no detiene la asistencia médica. La puesta en marcha de autos eléctricos logra un impacto positivo desde el punto de vista logístico y operativo, pues este transporte utiliza energías limpias.
Pintado Hernández conduce uno de los carros eléctricos.
“Cada paciente tiene su horario en dependencia de la patología que presenta. El servicio tiene una duración de tres a cuatro horas en el riñón artificial”.
“En mi caso, yo tengo tres pacientes del municipio de Güines que se transportan lunes, miércoles y viernes. Y tengo dos pacientes de San José para los martes, jueves y sábados”.
Sobre los cuidados más importantes que tiene con su vehículo para mantenerlo en forma y mantener el servicio, dijo que son carros eléctricos, hay que cuidarlos para que no se descarguen completo.
“Tener precauciones cuando está lloviendo, evitar baches grandes porque las baterías están en el fondo del carro y mantener la higiene porque estamos transportando personas que están enfermas, que son vulnerables, tienen muchas veces catéter son de las precauciones a tener en cuenta”, refirió.
Explicó Francisco Pintado que son personas vulnerables por eso es importante mantener el carro con la higiene adecuada.
“El país hizo un esfuerzo para adquirir este tipo de servicio, con el problema del combustible. Tenemos una base de carga en la salida del pueblo y eso nos da la cobertura para salir con estos carros cargados y mantener las condiciones requeridas”.
“Muchas veces el chofer también ayuda al paciente, cuando no viene con su familiar, aunque por lo general casi siempre se trata de que vengan con su acompañante. Es una responsabilidad bastante grande”.
Relata este chofer que, en la capital provincial, recoge dos pacientes que son mujeres, una con su mamá y la otra con la hija.
“Nosotros les ayudamos a la hora de bajar el carro, las asistimos con los aditamentos que traen, y de regreso a casa propiciamos un viaje placentero, porque sabemos cómo se sienten después del tratamiento, nos solidarizamos con ellos porque hay que entender que es una enfermedad bien agresiva, concluyó.
Antes de concluir el trabajo periodístico, algunos familiares y pacientes resaltaron la labor de los choferes e insistieron en la necesidad de continuar este servicio de hemodiálisis en mejores condiciones, para elevar la calidad de vida de los enfermos. (YSCM)








Indira La O Herrera
Periodista en Radio Mayabeque
