Leonel, la danza que no cesa

Mayabeque, Cuba: En plena escena, como un acto de vida, falleció Leonel Menéndez Murray el pasado 4 de octubre, después de una función frente al Ballet Folclórico de Mayabeque Orisha Oko en el Teatro América de la capital cubana. Coronó así una trayectoria artística consagrada al rescate de las raíces afrocubanas, a su proyección escénica, a la infatigable difusión y formación artístico-pedagógica de bailarines folclóricos.

“Su partida -reconoce el Consejo Nacional de Artes Escénicas- deja un vacío en el panorama de la danza folclórica en nuestro país” y en especial, en nuestra provincia. 

Energía de la danza

Fundado el 19 de agosto del 2003 en Bejucal y dirigido por el coreógrafo y primer bailarín Menéndez Murray, Orisha Oko “responde a la necesidad de contar con una agrupación que refleje en su más alto grado de pureza y profesionalidad las tradiciones populares danzarias de la antigua provincia Habana, -definió en una ocasión su director-, un territorio muy rico y diverso en tales expresiones”.

Abierto a la renovación y apropiándose de los modernos códigos teatrales, Leonel Menéndez Murray (nacido en La Habana, 9 de junio de 1968) propuso con la agrupación ser complemento y sinónimo de cubanía, metáfora y contenido, fundamento e inspiración, para aportar a nuestro presente cultural.

En ese espíritu, sus 30 integrantes (bailarines, músicos y cantantes) ofrecen un abanico de manifestaciones que comprende el ciclo de bailes de Santería (de origen yoruba o lucumí), el de Palo Monte (congo o bantú), el de danzas y cantos Abakuá y Bríkamo (carabalí) y el Arará (de antecedentes Ewé Fón). Abordan también las manifestaciones franco-haitianas, las diversas modalidades de la rumba (Yambú, Guaguancó, Columbia) y las congas y comparsas del carnaval habanero. No faltan en su repertorio los bailes campesinos y la amplísima gama de ritmos populares cubanos, así como bailes de salón del siglo XIX y XX.

Obras como, Un sueño hecho realidad (2004), Catauro, De Cuba traigo  (2012), Maferefún (2014), Cuba querida la tierra de mis amores (2014), Identidad (2015), Popularísimo (por el 15 aniversario de la compañía) o Muana Mundele en Cunayanda (Mujer blanca en tierras africanas), significaron importantes hitos en su labor creativa.

También lo fueron, sus muchos reconocimientos, así como su participación en el Congreso Internacional de Bailadores de Salsa, el Key Two Cuba, de Inglaterra, el Festival Timbalaye, el Passions Partágees, de Francia, o el ciclo de conferencias ofrecidas el pasado año por ciudades y universidades de China.

Vocación de pueblo

Deberse al pueblo y honrar sus esencias y tradiciones, son los genes que imprimió Leonel en la creación de Orisha Oko y su obra en general. Abonar esa energía es mantenerlo vivo y útil, prolongar su magisterio en la juventud, y multiplicar hacia el futuro y la comunidad un arte que nos identifica. (rda)

Omar F. Mauri