Melena del Sur y Batabanó partes esenciales de una misma historia

Melena del Sur y Batabanó parte importante de la historia de Mayabeque.
Melena del Sur y Batabanó parte importante de la historia de Mayabeque. Foto: Archivo

Ya han pasado 9 años que nacimos como provincia y a pesar que hemos ido creando poco a poco nuestra identidad aún seguimos siendo muy jóvenes y todavía nos encontramos algún que otro mayabequense que sigue mirando nostálgico hacia la capital de la cual tomamos su gentilicio aunque detrás siempre apareciera el para mí, un tanto despectivo, habanero pero de Habana campo.

Los que vivimos aquí, hijos o no de este territorio que crece a ojos vista debemos sentirnos orgullosos de la joven provincia, poseedora de hechos, lugares y personalidades que la hacen ocupar un espacio importante en el contexto social-histórico y cultural de la nación.

Localidades del sur de la provincia guardan un importante acervo histórico, una leyenda en Latín con líneas de sable perpetúa en el Escudo de Melena del Sur uno de los mayores orgullos de su historia local que dice que la fundación inicial de La Habana fue en las costas de esta sureña localidad de Mayabeque.

La proeza de ser esta municipalidad el primer territorio libre de analfabetismo en Cuba prestigió en el mundo el nombre de país libre en los albores de la Revolución.

También Batabanó y su historia, enorgullecen a la provincia más joven del país. Según me contó el colega Lázaro Silva Ochandía, la región resultó un amplio espacio de combate para liberarnos del yugo español.

El 13 de marzo de 1896 el Lugarteniente general Antonio Maceo y su tropa entraron a Batabanó con el propósito de desmentir el famoso bando de pacificación de Valeriano Weyler donde se afirmaba que las tropas mambisas estaban mal trechas, mientras otros enfrentamientos militares contra las tropas españolas se efectuaron en Pozo Redondo, Santa Lucía, la Finca Juanito del Caimán y por la zona de Zayas.

Y por si fuera poco en la mañana del 13 de octubre de 1870, 26 años antes, arriba al puerto de Surgidero el joven José Martí, quien en calidad de preso político viajó en el vapor El Nuevo hacia el destierro en la Finca el Abra de la entonces llamada Isla de Pinos de donde regresa por esa misma ruta 67 días más tardes. (adm)

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Olga Lidia Gómez Ramos

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