Un bloqueo que asfixia

El bloqueo impuesto por los Estados Unidos asfixia a nuestro país. Foto: Prensa Latina.

¿Cómo es posible que un país que se jacta de criticar el sistema político ajeno por supuestas violaciones a los derechos humanos, sea el causante de la muerte de tantas personas, debido a su negativa de proveerlos de un medicamento necesario?

¿Cómo es posible que existan niños con necesidades educativas especiales y que estén privados de recibir la atención adecuada debido a la carencia de los medios para su desarrollo y evolución cognitiva?

El impacto negativo del bloqueo corrompe a todas las esferas del sistema cubano, pues nos priva de múltiples recursos que interrumpen el desarrollo sostenible de la nación.

El gobierno de nuestro país se ve obligado a lidiar con la pérdida de ganancias por exportaciones y a sufrir mayores costes de importaciones, lo que provoca múltiples limitantes al crecimiento de nuestra economía.

A pesar de que su efecto es altamente perjudicial para el sector económico son mayores los daños sociales que ha traído consigo el bloqueo, principalmente en el plano de la salud y la educación. He ahí donde son verdaderamente profundas las secuelas del cerco americano.

Con el objetivo de desestabilizar el bienestar y la evolución del desarrollo sanitario y educativo del país en que vivimos, ese que le da prioridad al capital humano, el gobierno estadounidense recrudece su plan de aislamiento económico, lo que nos priva del acceso a numerosos recursos de incalculable valor en estas esferas sociales en medio de una pandemia que apremia la vida de miles de seres humanos.

Resulta indiscutible el hecho de que para aumentar las inversiones externas y tener acceso a tecnología de avanzada necesitamos capital, realidad negada a Cuba desde hace 6 largas décadas.

Estas causantes económicas provocan el no contar con las finanzas necesarias para la compra de medicamentos u otros equipos en el sector de la salud, además de limitar la ayuda médica externa.

Presentamos grandes dificultades relacionadas con el acceso a modernos equipos médicos que podrían contribuir a la rehabilitación, tratamiento y hasta la cura de numerosas enfermedades, la gran mayoría de condición mortal.

En cuanto al sector educativo actualmente tenemos un déficit considerable de medios de enseñanza. Es realmente preocupante como muchos de los estudiantes cubanos no cuentan con su base material de estudio completa.

Así mismo, la imposibilidad de contar con medios y equipos experimentales modernos en nuestros centros universitarios obstaculiza la posibilidad de lograr nuevos avances en la ciencia, la tecnología y por lo tanto frena nuestra capacidad de evolución y superación.

No claudicaremos ante la furia del verdugo que cada día intenta apretar más la soga en busca de la asfixia total y es que aun siendo partícipes del último aliento sabremos como siempre desajustar la cuerda y volver a respirar. (BSH)

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Asarys Posada

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